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Sagunto tells, through its noble stones, the history of the diverse cultures that have passed throughout the centuries. Puerto de Sagunto, one of the last factory-towns in Spain, offers an overview of its outstanding industrial heritage. Sagunto is a lively city, with its own identity that is reflected in its festivals, traditions and its rich cultural and leisure offer. This takes place throughout the year, offering a multitude of resources to live a complete experience. Sagunto, due to its strategic position between the Calderona and Espadan sierras and its coastal location, is a privileged enclave where you can practice all kinds of activities such as hiking, biking, Nordic walking, surfing or ornithological tourism. Sagunto's thirteen kilometres of coastline are home to excellent beaches with crystal clear waters and natural dunes. The blue flag of Europe and the environmental quality seals, accredit its great prestige and its tourist excellence. Sagunto relata, a través de sus nobles piedras, la historia de las diversas culturas que por ella han pasado a lo largo de los siglos. El núcleo de Puerto de Sagunto, una de las últimas ciudades-factoría de España, nos muestra también su pasado industrial. Sagunto es una ciudad viva, con una identidad propia que se refleja en sus fiestas, tradiciones y su rica oferta cultural y de ocio. Esta se desarrolla durante todo el año ofreciendo multitud de recursos para vivir una experiencia completa. Sagunto, por su posición estratégica entre las sierras Calderona y Espadan y su situación costera, es un enclave privilegiado donde poder practicar todo tipo de actividades como, senderismo, bicicleta, marcha nórdica, surf o turismo ornitológico. Los trece kilómetros de costa de Sagunto albergan excelentes playas de aguas cristalinas y dunas naturales. La bandera azul de Europa y los sellos de calidad medioambiental, acreditan su gran prestigio y su excelencia turística.
El célebre Café Madrid Valencia comenzó su andadura en el año 1940 y, a lo largo de estas décadas de vida, se ha convertido en la mejor coctelería de la ciudad y un sinónimo de calidad. Cuna de la mítica Agua de Valencia y epicentro de la vida bohemia, artística y literaria valenciana, esta herencia cultural se ve plasmada a día de hoy en su carta de cócteles. Uno de los objetivos de Café Madrid es volver a poner de actualidad la tertulia desde una visión de siglo XXI, para lo que ofrece un relajado espacio en su piso superior y una selección de cócteles para compartir. Además, en Café Madrid se pueden celebrar eventos y fiestas para empresas o con tu familia y amigos. Dispones de dos menús cóctel para que disfrutes de una atmósfera acogedora y de lo mejor en el centro de la ciudad. Una propuesta que se fundamenta en sabores clásicos, revisados bajo el nuevo prisma de excelencia y modernismo de Café Madrid Valencia. El mejor enclave para tomar el aperitivo y revivir esos momentos artísticos en un espacio ecléctico de aspecto industrial en el que el arte sigue jugando un papel trascendental. Las tertulias del siglo XXI se producen en un relajado espacio en el piso superior con una selección de cócteles para compartir. The renowned Café Madrid Valencia began its journey in 1940 and in the course of that journey it has become the best cocktail bar in the city and a byword for quality. Birthplace of the legendary Agua de Valencia and epicentre of bohemian, artistic and literary life in Valencia, that cultural heritage is reflected today in its cocktail menu. To bring the gathering up to date from a 21st century vision is one of the objectives of Café Madrid for what it offers a relaxed space on its upper floor and a selection of cocktails to share. Furthermore, you can celebrate events and parties for your business or with your family and friends in our SkyBar terrace or restaurant with their different atmospheres. Two cocktail menus are available for you to enjoy a welcoming, cool atmosphere in the centre of the city. A selection based on classic flavours, adjusted under Café Madrid Valencia’s new prism of excellence and modernism. The best place to have an apéritif and relive those artistic moments in an eclectic space with an industrial feel where art continues to play a transcendental role. 21st century get-togethers take place in a relaxed upstairs space with a selection of cocktails to share.
El espacio que actualmente ocupa el Mercat Central de València fue, desde la primera expansión de la ciudad, el emplazamiento habitual de los mercados ambulantes. En 1839, se inaugura, en esta ubicación, un mercado descubierto, el Mercado Nuevo, el germen del actual Mercado Central. Hacia finales del siglo XIX este mercado es claramente insuficiente para la ciudad de Valencia. En 1910, el Ayuntamiento de Valencia elige el proyecto de los arquitectos Alejandro Soler March y Francisco Guardia Vial para la construcción del nuevo mercado. Ambos se habían formado en la Escuela de Arquitectura de Barcelona y habían trabajado en el equipo de colaboradores de Luis Doménech Montaner, arquitecto que se caracterizó por un estilo propio dentro de las líneas del Modernismo. Alfonso XIII protagonizó el acto protocolario con que se iniciaron los derribos. El 24 de octubre de 1910, con una piqueta de plata dio varios golpes en el muro del número 24 de la plaza del Mercado. Finalmente, el 23 de enero de 1928, se inauguró el actual edificio del Mercat Central de València. La espectacularidad del Mercat Central de València es innegable. Se trata de una de las edificaciones más atractivas y visitadas de la ciudad de Valencia. Su arquitectura no rompe la estética de la plaza, donde se integra a la perfección con otros dos importantes monumentos: la Lonja de la Seda y la Iglesia de los Santos Juanes. Es, indudablemente, el edificio más representativo de la Valencia que a principios del siglo XX avanza hacia el progreso tecnológico y mercantil y se siente orgullosa del potencial agrícola de su huerta. Esta apuesta por el progreso y por la producción agrícola se reflejan en de la estructura modernista del mercado y de la ornamentación alegórica que observamos en su interior. Las cúpulas, de hierro, cristal y cerámica (la central, alcanza 30 metros de altura) y las veletas que las coronan - la de la cotorra y la del pez - se integran a una panorámica paisajística de torreones y campanarios eminentemente valenciana. La distribución del interior es racionalista, de manera que los puestos se sitúan a lo largo de una serie de calles rectilíneas atravesadas por dos anchas vías. Se concibió para 959 puestos, destinados en la zona general a tiendas altas cerradas para carnicería, tocinería, ultramarinos y quincalla; tiendas bajas para venta de patatas, legumbres, verduras, frutas y gallina; tiendas altas abiertas para venta de pan, volatería, carne y caza; y, en la pescadería, tiendas altas para venta de salazones y despojos, y tiendas bajas para pescado. Los dos pabellones que flanquean el acceso principal están construidos enteramente en ladrillo visto, con aplicaciones de piedra y de cerámica decorada; mientras que el cuerpo anexionado de Tenencia de Alcaldía sigue la construcción de influencia novecentista y queda rematado por torretas coronadas por pequeñas cúpulas semiesféricas. Ya se han celebrado 100 años desde la colocación de la primera piedra y 90 desde el primer día que se abrió al público. No hay expresión mejor para transmitir lo que es el Mercat Central de València en la actualidad. Un sagrado templo donde los catedráticos de los productos frescos reciben y transmiten la sabiduría de lo más sustancial, nuestra alimentación. La luz mágica que entra desde su cúpula y sus vidrieras, el susurro permanente que acaricia los oídos, la explosión de colores y de aromas, el gusto al final de los sabores clásicos y eternos, mezclados con los más sorprendentes. Un auténtico parque temático de la gastronomía. Como todos los mercados municipales, es también un elemento fundamental vertebrador de la ciudad y sus barrios. Con su actividad comercial, posibilita de manera natural la cohesión y el intercambio social, incluso a nivel intercultural e intergeneracional, de una forma mucho más espontánea y eficiente que cualquier otra iniciativa. En los mercados no solo se compra y se vende, se degusta, se habla de todo y se vive también nuestra historia y nuestra identidad. Como organismo vivo que es, ha necesitado reinventarse continuamente para llegar a este aniversario de su construcción con una excelente salud. Hay que aprovechar las nuevas tecnologías de información y de la comunicación (en las que siempre fuimos pioneros) para ofrecer venta on line, repartos por toda Europa, consignas gratuitas, etc., a la vez que se completa la oferta y los servicios del edificio, mejorando el espacio y ampliando la experiencia de compra con cultura, música, arte, literatura y cocina, mucha cocina.
Many choose Locanda Cipriani for holding their events, as the American heiress Barbara Hutton did in September 1957, when she wanted the island to be decorated by thousands of candles for her grand party. Others, however, have the desire of enjoying the pleasures of good cuisine in an oasis of beauty and tranquility, as Ernest Hemingway did in autumn 1948. During our 80 years of service, over a thousand weddings, countless receptions and business dinners have been organized. Both for large events and small groups of people, Locanda Cipriani grants the highest standards thanks to the uniqueness of its location, the professionalism of the staff, the expertise gained in over 80 years of experience and especially the quality of food. Our menus are based on the “Cipriani cuisine”, which is considered an excellence brand of Veneto and has found a high popularity among our worldwide customers. Along with the classic “Cipriani cuisine” dishes, we also propose traditional Venice cuisine, based on selected local products of our territory. Completing the offer, Locanda Cipriani has 5 bedrooms, all located on the first floor and different from each other: 3 single rooms and 2 junior suites. Molti scelgono la Locanda Cipriani per celebrarvi eventi mondani, come fece nel settembre del 1957 l’ereditiera americana Barbara Hutton che, per il grandioso party, volle l’isola decorata da migliaia di candele. Altri invece solo per il desiderio di godere dei piaceri di una buona tavola in un’oasi di bellezza ed assoluta tranquillità come fece nell’autunno del 1948 Ernest Hemingway. Sempre nel corso di questi 80 anni sono stati organizzati oltre un migliaio di matrimoni, innumerevoli ricevimenti, meeting e cene aziendali. Sia per grandi eventi che per piccoli gruppi la Locanda Cipriani garantisce i migliori standard grazie alla unicità della Location, la professionalità del personale, le competenze maturate in oltre 80 anni di esperienza e soprattutto per la qualità della cucina; i Nostri menu si basano sulla tradizione della “cucina Cipriani”, che è oramai considerata un marchio dell’eccellenza del Veneto e riscontra un alto gradimento tra la clientela di qualunque nazionalità. Accanto alla classica “cucina Cipriani” proponiamo piatti della tradizione lagunare, basati su selezionati prodotti tipici del nostro territorio. Inoltre a completamento dell’offerta, la Locanda Cipriani dispone di 5 camere, tutte ubicate al primo piano dell’edificio, ognuna diversa dall’altra: 3 singole e 2 junior suite.
Massimo Giletti is a very well known journalist from Piedmont. His father Emilio Giletti was a racing driver and an industrialist, owner of a textile factory in the Province of Biella. He started working as journalist with Giovanni Minoli, working in the staff of Rai 2 program Mixer, for six years. In 1994 started working as television host in the daily Rai 2 programs Mattina in famiglia and Mezzogiorno in famiglia, with Paola Perego. In 1996 left those programs and started presenting another show, I fatti vostri, working there until 2002. Between the 1990s and 2000s he hosted also other shows like Il Lotto alle Otto, the charity TV marathon Telethon and the primetime show La grande occasione. From September 2002 switched to Rai 1 presenting the afternoon show Casa Raiuno, aired for two seasons. In summer 2003 has presented the primetime show Beato tra le donne. In 2004/2005 hosted the Sunday afternoon show Domenica in with Mara Venier and Paolo Limiti, and the year after began presenting just a segment of Domenica in, named Domenica in - L'Arena. In the 2000s has also presented the event shows Miss Italia in the World, Sanremo and many other television shows. Massimo Giletti is a journalist and television presenter, he lives most of the time in Biella, where is his family owned textile company located in Ponzone di Trivero, a village in the province of Biella. And precisely in that place the well-known conductor owns a wonderful villa where he takes refuge when he finishes working in chaotic Milan. The Piedmontese journalist continues to lead very successfully Non è Arena, on Sunday evening in the Milanese studios of Urbano Cairo.
Wellmade è la piattaforma che permette di scoprire i migliori artigiani, conoscere il loro lavoro e recensire i loro prodotti e servizi su misura. Dalla scoperta alla condivisione, e dalla valutazione alla rivalutazione: Wellmade è una community di appassionati ed esperti che amano tutto ciò che è “bello e ben fatto”, all’interno di un’esperienza social gratificante e culturalmente evoluta. L’obiettivo è diffondere una cultura della qualità e riunire le diverse realtà che quotidianamente lavorano per la valorizzazione e la promozione dell’artigianato d’eccellenza. Ciò che è fatto bene, con le mani e con il cuore, ha un valore diverso e più alto, che il mondo dell’artigianato – realtà vasta e ricca di bellezze – permette di scoprire e riscoprire. Ma trovare la miglior qualità, valutarla e compararla alle proprie necessità non è per nulla facile. Ecco come Wellmade viene in aiuto: grazie alla continua ricerca di artigiani eccellenti e attraverso un meccanismo di recensioni da parte di utenti appassionati e di consigli da parte di ambasciatori, Wellmade desidera presentarsi come il tuo suggeritore di fiducia. Wellmade è ricerca e condivisione di tutto ciò che è ben fatto: è la reputazione di decine di esperti e l’esperienza di migliaia di amici, per aiutarti e supportarti nelle tue scelte di qualità e di valore. Wellmade is a digital platform that allows you to discover the very best Italian craftsmen, get to know their work and assess the quality of their bespoke products and services. Discovery leads to sharing; appraising enhances reassessment: Wellmade is a community of crafts lovers and experts, who love all that is “beautiful and well made”, within a gratifying, culturally advanced, experience with social networks. It aims at promoting a shared quality culture, and bringing together the different businesses that are daily engaged in enhancing and supporting high-end craftsmanship. What is well made, with hands and heart, is different and of a higher value, a value which is being rediscovered, again and again, within the vast reality of the crafts world, so rich with beauty. Finding the best quality, though, and assessing and adjusting it to one’s requirements is not always easy. Here is where Wellmade can be helpful: thanks to its ongoing research for excellent artisans and through a system of passionate users’ reviews and ambassadors’ advice, Wellmade aims at becoming your most reliable advisor. Wellmade means researching and sharing all that is “well made”: it is the reputation of dozens of experts and the experience of thousands of friends, to help and support you in your choice of quality and value.
The boutique Amedeo Canfora was founded in Capri in 1946 by Amedeo, who created an incredible array of sandals, in hundreds of styles and an infinity of colours. They are all handmade in genuine leather and with fabulous decorations using beading, artificial flowers, and other accessories. This said, in the late 1940’s, Capri’s economy was still based almost entirely on fishing and there were only a very few hotels on the island. Opposite to the most important of these, the historic Grand Hotel Quisisana, Amedeo Canfora decided to open a sandal shop. A modest little shop, with a workbench on which to make his sandals, walls hung with soles and costume jewelry, and shelves filled with books in which the measurements of the most important regular clients were recorded and carefully conserved. Today, Amedeo’s daughters Angela and Rita and their families continue the tradition, adding a touch of originality to every annual collection. Many celebrities have been fans of Canfora’s creations, among these the unforgettable Jacqueline Kennedy Onassis. More than once, late at night, Amedeo opened the shop just for the first lady, letting her choose her favourite sandals; he made created a style exclusively for her called “K”. Other customers of international fame have been in the shop, including Grace Kelly, Princess Margareth, Princess Caroline, Soraya, Maria Callas, Oona Chaplin, Sofia Loren, Clark Gable, Humphrey Bogart, Dawn Addams, Anita Ekberg, Naomi Campbell and many others.
I love life in its infinite manifestations, and becoming a mother I found it natural to care for my children and our Planet with the same spirit of gratitude and devotion. A journalist at heart, I dove with curiosity into the www – world wide web – to understand how to lighten our ecological footprint. Exploring the complex interdependence that governs life, I was struck by the speed of environmental and social degradation, and the growing distance between finance and the economics of everyday life. On the other hand, I was surprised by the abundance of information and restorative opportunities. I felt called to action – my personal challenge became collective. At home, I chose a positive attitude to transform daily habits, and in the same spirit I later chose to address readers and listeners. Starting from the macro dimension of a problem–waste, pollution, production, quality, labor–I look for the most appropriate solutions to repair. With technological advancement, tools to measure and improve the impact of human activities have increased, and while this excites me, it also invites me to be vigilant of the boundaries between natural and artificial. In all my activities, my purpose is to build critical mass, inform and motivate, promote action, collaboration and enable dialogue. Deeply empathic, I see the ability of feeling with others as a way to strengthen our sense of belonging to a fragile world and develop resilience by embracing our vulnerability. At the moment, I’m dealing with my own – stress induced alopecia.
Ottagona è una società d'interior-art-decoration. La scelta del nome Ottagona riporta alla figura dell’ottagono che dall’antichità ad oggi, dalla fisica all’architettura, richiama l’equilibrio, nel suo significato più esteso. Passando attraverso l’antica tradizione della pittura e della decorazione, usiamo tecniche tradizionali ma aggiornandole ai nuovi gusti; lavoriamo principalmente con prodotti naturali accostandoli a materiali sempre diversi. Ci piace reinventarci e lanciarci in nuove scommesse. La sfida ci stimola ad utilizzare nuovi supporti con la capacità e la curiosità di diversificare i materiali. Con il cliente proponiamo un confronto; partiamo dallo studio di bozzetti, con i quali mostriamo le nostre idee e trasmettiamo una “sensazione”, una visione di quel che sarà il nostro intervento. Studiando l’ambiente, cerchiamo d'integrare il nostro intervento nella storia del luogo e del paesaggio circostante. Ci piace definirci artigiani del colore. Insieme, nei diversi anni abbiamo eseguito lavori in Italia e all’estero, lavori in cui ci avvaliamo di fidati collaboratori. Ottagona is an interior-art decoration company based between Milan & Nice. Ottagona in fact believes in a flexible and personal design. We pay attention to the quality of the materials and their duration through time. Ottagona utilizes traditional techniques of painting & decoration but adapting them to new tastes and styles by combining traditional materials such as gold/silver leaves, pigments, marmorino and stucco to new support. Each project is unique and has been studied and created ad hoc for and with each individual client, as "we truly believe that investing on the quality of the spaces means investing on the quality on our lives".
Salvador Dalí was known for his wild art and a public personality to match, and these two elements helped him rise above the rest of the surrealists. His quote said it all, “the difference between me and the surrealists, is that I am a surrealist”. Dalí is memorable because he was a pioneer of the movement. He was involved in all aspects of artistic creation from painting, sculpture, design, drawing, movies, fashion, etc. He applied the surrealist concept to everything he said did. His audacity and rebellious attitude towards art and politics set him aside from others and allowed him to create some of the most famous and recognizable paintings of the 20th century. His unconventional style and sometimes outrageous ideas were highly sought in his commercial work – in fashion, photography, advertising and film – they brought the style to a huge popular audience. Not only did he leave a mark on surrealism, but even twenty years following his death, Salvador Dalí’s artwork and influences can be seen almost everywhere around the world. If you stop anyone in the street, most will be familiar with at least one of his images. The name Dalí is magic, he remains an icon.
La Carpentieri Profumi è un’azienda artigiana calabrese nata nel 1967 che crea con passione e professionalità profumi tipici che rievocano sensazioni ed emozioni del territorio. Le meravigliose fragranze che la nostra terra produce (Bergamotto, Gelsomino, Ginestra, Zagara, ecc…) sono la base dei nostri prodotti, cosicchè i nostri profumi sprigionano tutta la loro personalità mediterranea; come le fragranze ottenute dal Bergamotto, famoso agrume base di tutti i profumi. Ogni nostro prodotto è il risultato di passione, ricerca e tecniche di lavorazione sempre più affinate nel corso degli anni, abbinando alla tradizione l’uso di materie prime di qualità superiore. Da annoverare ai risultati ottenuti nell’ambito delle nuove creazioni vi sono il Mediterraneo, fragranza agrumata dai toni vivaci e dalle note fresche e solari e la Violetta, fragranza fiorita e fruttata, creata per le donne per le note delicate che emana. La sede dell’azienda è ubicata a San Giorgio Morgeto, paese dove ancora sopravvivono le antiche tradizioni artigianali, piccolo centro medioevale (della cui epoca custodisce un antico castello e monumenti storici) che si trova nel cuore del Parco Nazionale dell’Aspromonte e che dall’altura della sua collina domina la piana di Gioia Tauro ricca di uliveti e agrumeti. In questi luoghi, tutte le culture del Mediterraneo si incontrano in diverse fantastiche fragranze che la nostra azienda con molta maestria e impegno riesce ad afferrare e a rinchiudere nei suoi prodotti.
La Fondazione Riusiamo l’Italia è costituita dai Fondatori Signori Campagnoli Giovanni e Tognetti Roberto nel 2019. È una fondazione che non ha fini di lucro, si propone di promuovere finalità di ordine culturale, quale la promozione della cultura e dell’approccio alla rigenerazione urbana ed al riuso di spazi dismessi, ai fini di creare nuova occupabilità in particolare giovanile, privilegiando interventi nelle periferie e nelle aree interne del Paese. La Fondazione Riusiamo l'Italia e una piattaforma che serve per promuovere Azioni e progetti di semplicità civile. Essa deriva dal libro pubblicato nel 2014 dal Gruppo 24 ore “Riusiamo l'Italia. Da spazi vuoti a start up culturali e sociali” scritto da Giovanni Campagnoli con post-fazione di Roberto Tognetti. È un "road book" attivato da una ricerca sulle buone pratiche di riuso creativo degli spazi, oggi un modello di rilancio del sistema-paese in quanto l'Italia è "piena di spazi vuoti" e riuscire a riusarne anche solo una minima parte, affidandoli a delle start up culturali e sociali, può diventare una leva a basso costo per favorire l’occupazione e in particolare l'occupabilità giovanile. La piattaforma Riusiamo L’italia è libera, gratuita e facile da usare: più si caricano edifici da riutilizzare e più si aiuta l’Italia a valorizzare i suoi infiniti talenti. L’utilizzo sistemico della piattaforma attraverso un’autorità locale o un centro di competenza permette forme inedite ed estremamente efficaci di valorizzazione del territorio. Intorno all’individuazione di beni localizzati sulla piattaforma si possono promuovere progetti di sviluppo locale ad altissimo impatto sociale, culturale ed economico e a costi molto contenuti.
Poco lontano dai comuni di Canelli e di Costigliole, tra le valli del Nizza e del Tinella, sorge su un’alta collina l’abitato di Calosso con il suo non meno imponente castello. Il Castello di Calosso vero e proprio già della famiglia Roero di Cortanze nel XIV e da questa ristrutturato alla fine del Seicento, ha purtroppo in gran parte perduto l’originaria fisionomia per assumere le fattezze di un elegante dimora signorile di campagna. Tuttavia sul lato nord la fortezza cinquecentesca, con le sue bocche da fuoco e le feritoie delle casematte è rimasta quasi intatta. Il Castello è caratterizzato dalla massiccia torre cilindrica ornata da archetti pensili e merli guelfi e dal portale tipicamente settecentesco sovrastato dallo stemma dei Roero di Cortanze. Al castello di Calosso è legata la storia di Sant’ Alessandro Sauli, vescovo di Pavia (Diocesi da cui dipendeva allora Calosso) che nel 1592, durante una sua visita pastorale, venne sorpreso da grave malattia e fu dapprima ospitato dal parroco di Colosso e in secondo momento dal proprietario del Castello, Ercole Roero di Cortanze. Era l’11 ottobre 1592 quando Alessandro Sauli spirava e fu tale l’impressione suscitata dalla sua morte che nel 1683 la Camera del Castello in cui si spense venne convertita, in primo tempo, in pubblico oratorio e successivamente in cappella ed è tradizione ormai da diversi anni che i proprietari ogni 11 ottobre facciano celebrare in suo ricordo la Santa Messa. Il castello è sempre stato privato ed è passato quasi sempre per via femminile, partendo dai Roero di Cortanze, dai Colli di Felizzano, dai Gavigliani, dai Gloria, dai Ferretti di Castel Ferretto, si è giunti ai Balladore - Pallieri, attuali proprietari. Il Castello fa parte del circuito dei “Castelli Aperti”, e nelle giornate di visita, i proprietari accompagnano i turisti attraverso l’antico salone, con stucchi tipicamente settecenteschi, la Cappella dedicata a Sant’Alessandro Sauli, i sotterranei, che danno risalto dimostrando come era la fortezza e il parco da cui si gode un panorama incantevole a 360°.
The city of Pisa rises above the banks of Arno, just before the mouth of the river at Marina of Pisa. It is one of the most important cities in Tuscany, and it is extremely well-known in the world, because of its famous symbol: "the Leaning Tower". Pisa is both an ancient and modern city. On the one hand, it is proud of its past, when it was a Maritime Republic and became a world power during the Middle Ages. On the other hand, now is famous for having three of the most important universities in Italy: The Scuola Normale Superiore, the Sant'Anna school of Advanced Studies and the University of Pisa. Pisa can also be considered an international city, due to the intercontinental Galileo Galilei Airport that joints it to anywhere in the world. There are also curiosities about Pisa: in the city there isn't only one leaning Tower, but there are other two, also: the Bell Tower of San Nicola Church which is near the banks of Arno and the whole church of San Michele of Scalzi. Culturally and historically, Pisa is a very rich city. In past times, it had a lead role in some relevant historical periods, in the Middle Ages for example, when it was a Maritime Republic. Pisa was born as an Etruscan port, around the middle of the VI century. First human settlements date back to the IX century. There are many hypotheses about Pisa's origins: it is said it was a Greek country, a village of Liguria or an Etruscan city. Etruscans called the city Pise and developed the economy of the country through arts and crafts production. The city had a strategic position, because it is close to river Arno and the sea. After the first battles against Ligures, Pisa became the ally of Rome, and took place in the wars against Carthage. At the end, it became a Roman colony. Around the 15th century, Pisa was subjected by Lombards. From that moment the city became the main port of the Tyrrhenian Sea and Lombards traded with Sardinia, Corsica, Spain and France. Like all the Tuscan cuisine, the Pisan one is a simple way of cooking that combines rustic recipes and seafood. The typical Tuscan bread (without salt) represents an essential element of cooking in this region. Another typical indispensable ingredient are truffles, which are particularly popular in this area. But also Pisa's wines and its olive oil are counted among the best in Tuscany. Pisa is famous for its Tower, called the Pisa Tower or Leaning Tower, a unique monument all over the world. But in Pisa you can find other two leaning towers. The Bell Tower of San Nicola Church, near the banks of Arno. The octagonal Bell Tower is a little bit tilted and buried in the pavement compared to the current plan. The Bell Tower of San Michele of Scalzi Church. Probably due to the Arno's flood in 1966 a land subsidence caused the leaning of the Tower, that nowadays has a slope of 5%.
Costruito sul vertice della rocca di Costigliole prima del 1040, di pianta quadrangolare di 60 metri di lato, con un'altezza di 25 metri e con le quattro torri che arrivano a 28 metri, è uno dei castelli più imponenti dell'Astigiano. A est la facciata si espone con due torrette medievali centrali, tra le quali primeggia il ponte levatoio. Sulla facciata, tra le finestre del penultimo piano, svettano due statue marmoree rappresentanti Aurelio e Giorgio Verasis Asinari in vesti di guerrieri. La storia del paese è strettamente legata alle vicende del suo castello. Non è nota l’epoca in cui furono erette le prime fortificazioni: secoli di storia e numerosi rimaneggiamenti hanno portato il maniero ad assumere l’attuale aspetto imponente e maestoso. Il castello, pur presentandosi come un unico grande volume di pianta quadrilatera, manifesta evidenti differenze stilistiche sul piano architettonico, dovute all’assetto proprietario che si definì nel XVII secolo. Dal 1625 gli Asinari si spartirono il titolo di “conti di Costigliole” con un’altra famiglia, i Verasis. Il castello si trovo così diviso tra due feudatari, ognuno dei quali s’impegnò a trasformare e abbellire la propria parte secondo gusti e preferenze autonome. Il Comune di Costigliole ha acquisito nel 1928 la parte settentrionale e il parco annesso, mentre l’ex proprietà Verasis è tuttora privata. All’interno dell’edificio si conservano testimonianze artistiche di pregio, tra le quali vanno ricordati gli splendidi stucchi del piano nobile, realizzati nel 1668 dalla bottega luganese dei Bellotto, oltre al salone neoclassico, sulla cui volta è affrescato il Trionfo di Dioniso e Arianna (1817 ca.), opera del pittore Carlo Pagani. La parte pubblica del castello è diventata ormai il cuore pulsante delle iniziative culturali che animano il paese: mostre, concerti, spettacoli teatrali, manifestazioni dedicate all’enogastronomia locale trovano spazio in un contesto artistico e architettonico unico. Presso il Castello di Costigliole ha sede dal 2017 il Corsorzio del Barbera e dei vini del Monferrato.
Il castello di Burio è un castello situato nella frazione Burio, a Costigliole d'Asti, in provincia di Asti. È il secondo grande maniero della zona, dopo il castello di Costigliole d'Asti. Secondo la leggenda, il castello prende il nome, così come la località in cui sorge, dall’antico ceppo ligure degli euburiati. Nel patto di fedeltà tra gli abitanti di Costigliole e la città di Asti del 13 luglio 1198, tra i nomi dei personaggi abbienti che giurarono fedeltà compare un tale Guglielmo dei Burri, probabilmente proveniente da Burio; tale personaggio potrebbe essere il più antico esponente della famiglia Borio di Costigliole, Tigliole e Novello. Si sa che il maniero appartenne ai Pallidi fino alla fine del XVI secolo. Non ha mai ricoperto una funzione particolarmente strategica, essendo destinato prettamente ad uso agricolo. In epoca medioevale è stato di proprietà di varie famiglie astigiane che ricoprirono la Signoria di Burio, dai Pelletta ai Roero, dai Malabayla ai Pallio. Nel ’600 fu al centro della guerra fra la Spagna e l’esercito guidato dal duca Carlo Emanuele I di Savoia. Nei secoli successivi passò alla famiglia Asinari, prima che la proprietà venisse frazionata, e infine riacquisita nel XX secolo dal conte Luigi Lanzavecchia. Col passare dei secoli perse progressivamente l’originaria vocazione militare, diventando esclusivamente un centro di amministrazione delle proprietà fondiarie circostanti. Dopo essere caduto in abbandono, è stato restaurato a partire dal 1980 dagli attuali proprietari. Divenuto dimora privata, negli anni ’80 del secolo scorso è diventato sede di iniziative artistiche.
Il progetto pilota Casa21 offre l’opportunità di vivere e toccare con mano tutte le eccellenze di un’abitazione moderna che mira a restituire il comfort globale nella riqualificazione del patrimonio edilizio italiano. Dal resoconto della mappatura redatto a cura della Borghi S.r.l. risulta che in Italia esiste un vasto patrimonio immobiliare che deve essere valorizzato e messo in sicurezza, quindi ne deriva una enorme potenzialità di interventi da realizzare fidelizzandosi in partnership. Al seguente link è possibile visualizzare alcune notizie in merito all’argomento. Il progetto Casa21 non vuole fermarsi, però, alla sola riqualificazione. Il desiderio è quello di creare un precedente negli interventi ricostruendo in modo fedele, con una tecnologia elevata e non evidente “celata e nascosta, come suggerita dall’Ing. Alessandro Pozzi del comitato scientifico”. Casa21 sarà il primo indiscusso intervento di housing sostenibile che riepiloga e dimostra la sinergia di queste eccellenze abitative. La ricostruzione avverrà con l’utilizzo delle più moderne e sostenibili tecnologie; la struttura, in particolare, sarà realizzata in legno strutturale con rivestimento in pietra naturale, per ripristinare fedelmente lo stesso aspetto che il casolare aveva in origine. L’obiettivo è di ottenere il casolare originale nell’aspetto, ma con un cuore altamente tecnologico. Rispondere alle esigenze abitative contingenti di oggi nel rispetto e nel recupero della valenza architettonica di ieri. Non è un caso che Borghi S.r.l sia uno dei partners e che abbia condiviso il progetto Casa21 come protocollo di costruzione e recupero dei centri storici e dei rustici. Il progetto risponde ai requisiti etici del C.S.R. (Corporate Social Responsibility) in quanto si fa manifesto di qualità eco-sostenibile e ambientale, ma sopratutto di rispetto dell’etica del lavoro e delle professioni. Questa eccellenza è stata premiata dall’Assessore Gianni Salvadori di Regione Toscana e dall’ Assessore All’economia e Semplificazione di Regione Lombardia Massimo Garavaglia che hanno deciso di dare spazio al Progetto Casa21 all’interno di EXPO 2015. L’idea, accolta da Regione Toscana, è quella di garantire alle aziende di primo prodotto di promuovere il Made in Italy attraverso un’operazione di destination marketing per offrire visibilità non solo all’azienda, ma in generale all’arte del “ben fare italiano”, e replicare l’applicazione del protocollo alla moltitudine di edifici presenti nei cinque Comuni del Parco della Val d’Orcia. L’idea di Regione Lombardia è quella di replicare l’applicazione del protocollo al recupero delle cascine lombarde del Parco del Ticino.
Il vetro la mia passione, il mio lavoro, il mio sapere, il mio trascorso ed il mio futuro. Chiara Ferraris ha conosciuto per pura casualità questo materiale ed è stato amore a prima vista. Dopo studi scientifici ed umanistici, con un’attrazione formidabile verso la decorazione e la miniatura ha scoperto che il vetro è capace di emozionarla costantemente e la permette di trasformare i suoi impeti artistici traducendoli dal pensiero all’oggetto. Negli anni ho imparato a conoscere il mondo della vetrofusione e continuerò sempre nella ricerca dell’effetto più bello, del risultato più soddisfacente, dell’opera maxima che ogni artista cerca di creare e che, credo, mai realizzerò. Il mio mondo si è costruito negli anni ed ora sono attorniata di ex-allievi e collaboratori che con me condividono la mia passione ed il mio lavoro. Ogni opera nasce da un’idea, un lampo che fa breccia nella mente e che illumina all’istante ciò che deve essere e come verrà fatto. Io mi dedico alla vetrofusione per la potenzialità della tecnica, perché mi permette di lavorare nel tridimensionale, perché non ho limiti di dimensioni, perché è ciò che più si addice alla mia Arte. Amo altrettanto insegnare e vedere come ogni allievo declina secondo il suo sentire gli insegnamenti ricevuti e rielabora nozioni ed esperienze.
A testimonianza del passato storico di Calamandrana svetta il grande castello posto a dominio dell'antico borgo e della vallata, unico rimasto dei sei esistenti sulle colline circostanti. Nel 1682 il calamandranese Francesco Maria Cordara, divenuto conte, fece iniziare la costruzione del Castello, che è rimasto intatto fino ai giorni nostri. Nel 1943 molti soldati fuggiti dalle caserme si rifugiarono a Calamandrana, durante lo scioglimento dell'esercito italiano. Il parroco don Emilio Carozzi e la popolazione li aiutarono. Nello stesso anno a Calamandrana alta si creò una formazione partigiana. Verso la fine del 1944 avvennero numerosi scontri, durante i quali le persone venivano minacciate e le case saccheggiate. Verso la fine del 1945 i partigiani tornarono in forza. Si poteva così controllare Canelli e la strada per Nizza. In questa situazione venne incendiato anche il Municipio. Oggi l’edificio presenta un’impostazione planimetrica piuttosto irregolare ed è in parte intonacato e in parte in mattoni e pietre a vista. Sono conservate le strutture sotterranee: cantine, camminamenti e la cisterna dell’antica fortezza. Del 1983 è la ristrutturazione del soffitto del salone ottocentesco. Il castello di Calamandrana è circondato da un grande parco ed è raggiungibile attraverso una ripida e tortuosa strada; oltrepassato il cancello, la salita continua per un viale che conduce al caratteristico ponte levatoio. Attualmente il castello, dominato dall'imponente torre ottagonale, è di proprietà privata, ed è adibito ad abitazione.
Il castello di Monastero Bormida è situato nella parte bassa del paese. La torre, alta 27 metri, risale probabilmente al secolo al XI. Se l’impianto a forma quadrangolare denuncia una matrice medievale, la facciata principale di gusto barocco rivela una rielaborazione seicentesca. All’interno, soprattutto nelle stanze del piano nobile, si conservano pregevoli pavimenti a mosaico e delicati affreschi. Attraverso il caratteristico vicolo detto del Droc - dove un tempo c'era una delle porte urbiche e dove tuttora si vede l'accesso a un antico forno si raggiunge in un attimo il romanico ponte sul Bormida, che rappresenta una delle più interessanti opere d'ingegneria civile medioevale della valle e trova il suo corrispettivo, in quella di Spigno, nell'analogo ponte dell'abbazia di San Quintino. Entrambi furono costruiti dai monaci benedettini: Si tratta dI poderose strutture a schiena d'asino, sormontate da cappelle che erano antichi posti di guardia grazie ai quali i religiosi si assicuravano il completo controllo commerciale della terra estesa fra la Langa e il mare. Oggi il castello ha una facciata seicentesca e mantiene sul retro la loggia cinquecentesca che è anche visitabile. La famiglia Carretto a metà del XIX secolo cedette la proprietà alla famiglia Della Rovere a cui seguì la famiglia Polleri di Genova che la vendette al comune, attuale proprietario. Antistante al castello la caratteristica alzata a ponte e per accedere all'interno è necessario attraversare la vecchia porta d'ingresso nell'antica cinta muraria. A Monastero Bormida nacque lo scrittore Augusto Monti che spesso, nelle sue opere, ricorda la sua terra d’origine.
Estremamente scarse sono le notizie storiche sulle sue origini e vi sono non pochi dubbi sulla sua data di costruzione: c’è chi lo colloca nel XIII secolo e chi sostiene invece che la costruzione della torre risalga al 1350 e il resto ad epoca successiva. È effettivamente probabile che la grossa torre costituisse il primitivo nucleo della costruzione e i successivi corpi l’abbiano quindi completata. Attorno al Quattrocento il castello e i circostanti terreni appartenevano al marchese di Busca, i cui stemmi nobiliari furono infatti scoperti sotto gli intonaci di alcune stanze. Il castello passò poi numerosi proprietari dei quali non restano che poche notizie finché, nell’Ottocento il castello non ospitò per quasi vent’anni un personaggio del Risorgimento: Camillo Benso Conte di Cavour. Lo statista vi giunse nel 1830, ospite degli zii, la famiglia De Tonnerre. Incaricato di amministrare questi beni di famiglia, dimostrò capacità organizzativa e apertura verso le nuove acquisizioni scientifiche. Conferì una nuova impronta all’agricoltura locale: tracciò canali, adottò nuovi sistemi razionali di coltivazione, fece piantare duecentomila nuove viti e tentò la coltivazione delle barbabietole. Fu nominato sindaco del piccolo comune nel maggio 1832 a ventidue anni e tale carica mantenne fino al febbraio 1849. Dal 2014 è patrimonio mondiale dell’umanità UNESCO. In diverse sale è collocato un museo permanente, comprendente allestimenti sul Tartufo rari oggetti dell’enogastronomia locale, ambientazione della cucina albese del ‘600 e dell’800, distilleria del ‘700, bottega del bottaio, contadinerie da cortile. All’interno del Castello potete trovare l’Enoteca Regionale Piemontese Cavour all’interno della quale potrete degustare e acquistare i vini migliori e più pregiati del Piemonte a prezzi di cantina.
Il Castello Gancia, attualmente proprietà privata dell’omonima famiglia, ha una storia antica e importante. Edificato a difesa della via commerciale che univa Asti al porto di Savona, l’edificio è stato modificato, ampliato e impreziosito da elementi scultorei nel corso dei secoli. Nel Seicento, durante la guerra di successione del Monferrato, il castello e le fortificazioni vengono in gran parte distrutti dalle truppe spagnole e successivamente ricostruiti. Nel 1676 il marchese Ambrogio Antonio Scarampi Crivelli realizza il primo vero restauro dell’edificio, conferendogli, secondo il gusto dell’epoca, l´aspetto di un elegante palazzo. A partire dal Settecento il castello cambia più volte proprietà, fino al 1929, quando viene acquistato dalla famiglia Gancia che affida il progetto di trasformazione all’architetto Arturo Midana. Midana modifica l´edificio aggiungendo due ali alla struttura quadrata originaria e ripristinando un giardino all´italiana. I saloni sono impreziositi dalle decorazioni del pittore Giovanni Olindo e i numerosi stucchi policromi ai soffitti completano un effetto che, nell’intento dell’architetto e della committenza, vuole conferire al castello l’originario aspetto seicentesco.Le decorazioni del pittore canellese Giovanni Olindo, ed i numerosi stucchi policromi, richiamano la corrente barocca. Esternamente furono aggiunte due ali rendendo più imponente l’edificio. Lesene angolari e mediane rompono la compattezza della costruzione, più semplici sono le fiancate ed i corpi sporgenti. Le finestre del piano rialzato e quelle del primo piano sono sobriamente fregiate. Sopra il portale, al quale si accede per mezzo di due scale laterali, vi è una balconata la cui porta-finestra campeggia con maggior larghezza di motivi ornamentali. Tra le due rampe di scale, un’apertura porta alla piccola cappella. Significativa fu anche la sistemazione delle aree circostanti; la creazione del giardino all’italiana riporta il Castello agli splendori del 600; la portineria ricavata dal terreno scosceso verso la strada ed armoniosamente collegata ad una piccola Cappella preesistente. Al lato opposto, un vecchio fabbricato, fu adattato dal Midana ad uso autorimessa. Il Castello, così restaurato, domina tuttora l’abitato dall’alto del colle ed è punto di riferimento panoramico e simbolo di Canelli. Interessante: ambientanzione; interni; grandioso ed elegante atrio con ritmi spaziali che rammentano lo Juvarra.
A Moasca (Asti), un piccolo borgo nel cuore del Monferrato, zona la cui straordinarietà è valsa la tutela dell’UNESCO, c’è un posto in cui natura, storia, cultura ed enogastronomia d’eccellenza si incontrano e si fondono per offrire all’Ospite un’esperienza irripetibile. Questo posto è Tra la Terra e il Cielo. Il Castello trecentesco con le sue imponenti torri, la terrazza aperta sulle dolci colline, il libero accesso alle preziose opere d’arte accolte, a rotazione, nella sala espositiva, una rigorosa e accorta selezione di materie prime, piatti della tradizione piemontese con aperture al vicino Mare, i grandi Vini del Piemonte e un servizio attento, ma non invadente: tutti gli ingredienti per accompagnare l’Ospite in un percorso indimenticabile di sensazioni ed emozioni, in una dimensione di benessere profondo, Tra la Terra e il Cielo. In Moasca, a small town in the heart of the Monferrato hills declared by UNESCO a World Heritage Site, you can find a place where nature, history, culture, good wines and culinary delights meet and welcome the guests with a once in a lifetime experience. This piace is Tra la Terra e il Cielo. That means “Between Heaven & Earth”, a very suggestive restaurant and café built in a medieval castle surrounded by a green and gentle landscape. A strong attention to every detail, the art gallery upstairs, a beautiful outdoor terrace, our menu with the traditional Piedmontese recipes with a marine twist and the great Piedmont wines will make our guests love the place and really feel between heaven and earth.
Il castello era una rocca del XIV secolo, la precedente fortificazione fu rasa al suolo nel 1308, dopo un lungo e difficile assedio, non sono note né l’origine né la forma. Secondo quanto riportato da alcuni storici relativamente alle forme architettoniche relative al precedente castello si può rilevare soltanto un vago accenno alla presenza di un dongione. Al fine di comprendere le vicende che portarono alla distruzione del primitivo castello è doveroso ricordare le sanguinose lotte intestine che turbarono il comune di Asti nel Trecento. Queste ultime si collegavano agli scontri fra Guelfi e Ghibellini. Nel 1308 i Guelfi assediarono il castello di Moasca baluardo Ghibellino. L’assedio fu, senza dubbio, di non poco conto; secondo quanto riportato dagli storici i Guelfi radunarono un esercito di 300 militi chieresi. In aiuto ai Ghibellini giunse il Marchese Del Carretto con 500 fanti e 100 balestrieri. Visto tale esercito i Guelfi temettero di non farcela e chiesero nuovamente aiuto ai chieresi i quali giunsero sul posto con un esercito di 1500 uomini armati. Gli assediati nel castello di Moasca resistettero per ben 22 giorni ma quando si resero conto di non poter contare più sull’aiuto di nessuno vennero a patti ed abbandonarono la fortezza; conquistato finalmente il maniero i Guelfi Solaro lo distrussero. La ricostruzione del nuovo castello, sulle rovine del precedente, avvenne solo nel 1351. Sotto la proprietà dei Secco Suardo l’interno della costruzione medioevale era stato sicuramente abbellito e reso più confortevole. Di particolare interesse era, senza dubbio, la cantina: essa occupava tutta la zona interrata del castello; da quest’ultima si accedeva ancora ai sotterranei cunicoli definiti dallo storico astigiano “assai profondi” adibiti a prigioni. Ancora nella prima metà del nostro secolo, il castello era in condizioni discrete e di fatto abitabile, come testimonia lo svolgimento nel suo salone (70 mq.) di una rappresentazione teatrale avvenuta nel 1926. La rovina completa va datata a questo dopoguerra, quando il completo abbandono ha prodotto un tanto rapido quanto irreversibile degrado della struttura. Attualmente è rimasto in piedi solo un ultimo frammento delle poderose mura di mattoni della facciata orientale, alla cui estremità i due torrioni cilindrici, liberati svettano maestosi sul terrapieno conservando il ricordo della loro suggestiva imponenza. L’amministrazione comunale dal 1999 ha avviato un programma di recupero e valorizzazione della struttura ancora esistente effettuando, dopo aver attuato gli urgenti interventi di restauro conservativo, il recupero della vasta cantina interrata. Attualmente nella cantina trova posto la Bottega del Vino di Moasca “Nerodistelle” ed il Restaurant & Cafè, Garden Winery “Tra la Terra ed il Cielo”.
Alert is considered to be the northernmost permanently inhabited place in the world, and it is located in the vast Qikiqtaaluk Region which is part of the newest, largest, and northernmost territory of Canada, Nunavut. Located more precisely on the northern tip of Ellesmere Island, the settlement was named in 1875 after the first ship to reach the north end of the island, the British HMS Alert, although some would also say that people should always be “alerted” when coming this close to the North Pole. Since there are some inhabitants, five of them are considered to be a permanent ones while the rest are temporary where their numbers always vary more or less than 60 locals, in addition to the employees of the military signals intelligence radio receiving facility, the weather station, the Global Atmosphere Watch laboratory, and the airport. Throughout the year, Alert is five months under constant darkness, while other five under constant sun. The time in between these months is filled with sun bobs above and below the horizon, giving the illusion of normal days, even though the length of daylight and darkness varies. Still, as it appears that nothing would survive in these freezing horrific conditions, impressively there is a fauna which thrives in the entire area, and it includes musk oxen, Arctic hares, foxes, caribou, birds, and wolves. On another hand, the flora is simply limited to simple plants that are only flourishing during the months of July and August, as at this time the temperatures are at their highest, and then the plants are able to survive over the winter period. Nowadays, the settlement of Alert does not have some significant importance as it had during the Cold War, at which time it was considered to be strategically located as it is closer to Moscow than Canada’s capital, and as it was thought that the former Soviet Union could “invade” and claim the northern part of the country, the existence of the settlement was just. With the budget cuts and the end of the Cold War, today Alert enjoys a smaller spectrum of attention, even though there are some visitors who are coming to claim that they have visited the planet’s northernmost and one of the most isolated places where they have been. A true cold gem, tucked away in the white wonderland of Nunavut, Canada.
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