La Pedrera
En 1900 el Paseo de Gracia era la avenida más importante de la ciudad, donde se empezaron a construir edificios emblemáticos, se instalaron los mejores teatros y cines y las tiendas, restaurantes y cafeterías más exclusivas. Fue también donde los burgueses más adinerados y con más empuje decidieron edificar sus casas y, en una carrera de osadía y exhibicionismo, encargaron los proyectos a los arquitectos más prestigiosos del momento.
En 1905 Pere Milà y Roser Segimon contraen matrimonio. Atraídos por la fama del Paseo de Gracia, compran una torre con jardín que ocupa una superficie de 1.835 metros cuadrados y le encargan al arquitecto Antoni Gaudí la construcción de su nueva residencia con la intención de ocupar el piso principal y alquilar el resto de las viviendas.
Construida entre 1906 y 1912, el edificio se compone de una sucesión de muros de piedra en su exterior. Mientras, el interior consta de distintos patios pintados, columnas y diversas habitaciones. La fachada, ondulada, está abierta con grandes ventanales y balcones de hierro forjado. Por su parte, en la azotea se sitúan las chimeneas, verdaderas esculturas dignas de ser admiradas, desde donde se puede contemplar una vista espléndida sobre toda Barcelona.
Después de muchos años de abandono, La Pedrera fue declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1984. En 1996, fue restaurada y abierta al público como centro cultural. Actualmente, desde enero de 2013, el edificio es la sede de la Fundación Catalunya La Pedrera y aloja un importante centro cultural de referencia en la ciudad de Barcelona por el conjunto de actividades que organiza y por los diferentes espacios museísticos y de uso público que aloja. Uno de los proyectos de la Fundación es “La Pedrera inédita”, que contribuye a ampliar el conocimiento de este edificio de más de 100 años de historia.
Share this listing...